jueves, 15 de abril de 2010

Insomnio



Madrugada fría de otoño. Al fin termino de leer las últimas líneas de "Periodismo y literatura". Miro el celular: 2:37 a.m. Bueno, podría ser peor. Apago la luz y me dispongo a dormir. Pienso. Qué bueno que estuvo salir temprano de la facultad. El corte de luz, la iluminación de las velas en los centros de estudiantes y el cielo teñido de gris más la invasiva bruma eran dignos de un thriller. "Terror en la Unq", jajaja, qué bueno para una peli berreta donde van asesinando a todos los alumnos... Bueno basta, me quiero dormir. Pienso. No me quiero ilusionar. Esos ojos... No, nunca voy a poder descansar así. Basta de todo. Pienso. Todavía tengo que terminar de escribir el artículo y no sé cómo poner las fotos. ¿Cómo lo diseño? Pienso, pienso y pienso. ¡Eh! ¿Estoy despierta todavía? Prendo la luz, busco el celular: 3:24 a.m. Cómo me detesto, cada noche lo mismo. Qué frío que hace. Tengo sed. Voy a la cocina, tomo agua, vuelvo corriendo y me entierro abajo de las sábanas. Ahora sí me voy a dormir. ¿Por qué me costará tanto? Este maldito insomnio, y yo que me quería levantar temprano para estudiar. Sí, no entiendo nada este texto de Bruera... ¿de qué me sirve? Pienso, y pienso. Creo que me está invadiendo la somnolencia, sí, por fin... (…) Ruidos en la puerta. Abro los ojos. Miro el celular: 4:16 a.m. ¡¡Dios!! Pixie entra a la habitación y se sube a mi cama. Desde que esta gata aprendió a abrir las puertas y ventanas se acabó la calma noctámbula. La dejo, de todos modos si la echo va a volver. Se mete por debajo de las sábanas mientras la insulto un poco y se pone a dormir en mis pies. Bueno, ya estoy resignada. Con o sin Pixie, voy a dormir. Cierro los ojos. Qué sueño que tengo... ¡Auch! Me duelen las piernas. ¿Qué pasa? Pixie camina por adentro de la cama, salta y sale de mi cuarto. La miro con bronca. Interrumpe mi tentativa de pernoctar para entrar cinco minutos e irse. Cierro la puerta y me vuelvo a acostar. Pienso. Mmmmmh... esos ojos... ¡Ay! ¿Por qué me siguen doliendo las piernas? Es un hecho, este mes vuelvo a flamenco, tengo que hacer actividad física, si no se me va a acalambrar todo el cuerpo. Pienso. El sopor se va apoderando de mí, por fin me estoy por dormir... (...) ... Rasguños en la puerta, otra vez. Los párpados me pesan, pero abro los ojos, los entrecierro y maldigo a Pixie. Miro el celular: 5:25 a.m. ¿¿Es que no puedo tener un minuto de paz?? No le pienso abrir, ella puede sola. Cierro los ojos. Los ruidos de arañazos no cesan. Me enojo con el mundo, me levanto y le abro. Pero no es Pixie. Un gato negro y blanco me maúlla con mirada suplicante. Es el nabo de Tatín, que me dirige hasta el comedor y me pide que le abra la ventana. Lo insulto sin fuerzas y lo dejo salir. Lo miro un rato por si se arrepiente, pero se pierde en la oscuridad. Vuelvo a toda prisa hasta mi cama. Estoy congelada. Si no me duermo ahora, sigo de largo. Cierro los ojos. No quiero pensar en nada. ¿Por qué siempre tengo que estar pensando en algo? Si sigo haciendo trabajar a mi cerebro nunca voy a poder dormir. Y siempre tienen que aparecer esos ojos, ¿por qué? Basta, ¡basta! Dejame dormir, por favor... (...) ... 6:00 a.m. Abro los ojos, ya no disimulo la furia contenida. A lo lejos se escucha un despertador. Confío en que ya alguien lo va a apagar… Intento seguir durmiendo (esperá... ¿cómo "seguir durmiendo"? ¿Acaso dormí algo?). El insufrible ruido del celular-despertador sigue sonando. ¿POR QUÉ NADIE LO APAGA? Me levanto hecha un huracán de rabia. Se escucha que Gonzalo se está duchando y veo a mi papá poniéndose la corbata. "¡LA PRÓXIMA VEZ APÁGUENLO!¡¿PARA QUÉ LO DEJAN SEGUIR SONANDO?!". No espero respuesta, presiono el bendito botoncito de cancelar y vuelvo a la cama. Ya estoy jugada. No espero dormir. Solamente quiero que dejen de dolerme las piernas. Solamente quiero serenarme. Solamente quiero dejar de pensar... (...) ... (...)

- ¿Y? ¿Ya se durmió? - pregunta el hada que supervisa mis sueños.
- A ver, me voy a fijar en su mente - le contesta su asistente.

Esta neblina no me deja ver nada. Corro por el edificio, sintiendo que algo me persigue. Llego a la azotea del rascacielos. El piso parece un tablero de ajedrez. Lo compruebo: el piso ES un tablero de ajedrez. Observo aterrorizada cómo las piezas gigantes persiguen a Gujo, que retrocede y cae al vacío. Grito con todas mis fuerzas. Estoy en la playa con Gonzalo y Patricia. Hay una ballena varada en la arena. Pobrecita. Alguien trae explosivos. Miro extrañada. El cetáceo explota en mil pedazos. Vuelan por el aire todo tipo de golosinas. ¡Era una piñata! Gonzalo se empapa de sangre. ¿Era una ballena?

El asistente mira con una sonrisa complaciente al hada: - Qué sueños extravagantes tiene esta chica.



Juls

7 comentarios:

Pablo dijo...

Excelente el final y muy bien

separado de la realidad .... los ojos de quien picarona? que ojos te andan atormentando el sueño?

Es re feo cuando queres dormir y pensas, a mi me pasa mucho con el taller que voy a dar, siempre pensando lo que voy a decir, lo que voy a dar ... re cargoso, me pasa muy igual a vos, ni hablar si hay una piba que me guste, es muy malo para la salud mental estar atras de alguien.

ESOS OJOS! jeje

Patricia dijo...

Me encanta... Aparezco en un sueño donde hay una ballena, y una piñata de sangre? Como tengo que tomar ese sueño? jeje

Es horrible eso de no pdoer dormir.. de pensar, y no poder dormir por eso.. Y encima que te despierten cuando lograste dormirte. Un garron...

Pd: yo see de quien son los ojoooss :)

Patricia dijo...

Me equivoque, no era una piñata de sangre... Pero igual habia sangre en el sueño...

(en el sueño me comi las golosinas? jeje)

Culiperina dijo...

Julesss, no sabes lo que me reí! Jajajajaja esos ojos jajajajaja por Dios. Me haces acordar cuando, la semana pasada que fui a la peluquería con mi vieja, nos atendió un peluquero bastante lindo -y no gay-... "que rico chico" dijo. Yo no sabía si cagarla a pedos porque me iba a reir mucho o reirme y listo... ayy esos ojos. Lindo ojos el peluquero tmb eh!
Bueno Juless, en un rato te veo.

Sofi V. dijo...

Te felicito July, tenes un DON para escribir.
Me encanto leer tu blog. ♥
Me re llego todo lo que escribis.. Si a mi casi me hace llorar, jaja..

Utopía dijo...

¡Me encanta!^^
Echaba muchísimo de menos leerte, Juls...

Un besito muy fuerte y vuelve, vuelve pronto ^3^

Anónimo dijo...

Cuando dos personas se aman, no aman de la misma manera. Uno de ellos es fuerte, el otro, débil. Y el débil siempre es el que ama sin cálculo... sin reserva.